El reciente informe de Transcendent revela que las empresas están integrando el impacto en su estrategia empresarial, lo que influye de manera concreta en la asignación de capital y el posicionamiento en el mercado. Este cambio se produce en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y desafíos climáticos que han llevado a las organizaciones a reconsiderar su enfoque hacia el bienestar social y medioambiental.
Según Carmen García, consultora senior en sostenibilidad e impacto, las empresas están destinando recursos significativos para comprender mejor el impacto que generan y su relación con el rendimiento del negocio. Sin embargo, aunque cuentan con datos sobre las inversiones en iniciativas sociales y medioambientales, el conocimiento sobre el valor real de esos cambios es aún escaso.
La medición del impacto se presenta como una herramienta clave para mejorar la asignación de recursos y maximizar el retorno social y ambiental de cada inversión. Este avance en la recopilación de datos y el desarrollo de estándares robustos está permitiendo a las empresas tomar decisiones más informadas y alineadas con su competitividad.