Las inversiones proyectadas por Puertos del Estado superan los 7.000 millones de euros para transformar el sistema portuario español, que enfrenta un entorno global incierto. La red portuaria de España, que cuenta con 46 puertos de interés general, experimentó un tráfico de 558 millones de toneladas en 2024, lo que la posiciona favorablemente en el Mediterráneo occidental.
Sin embargo, el sector se enfrenta a importantes desafíos, incluyendo un retroceso del 0,7% en las mercancías movilizadas hasta octubre de 2025, que refleja la incertidumbre en el comercio marítimo. Las tensiones geopolíticas y la volatilidad económica exigen que los puertos ajusten sus estrategias y refuercen su capacidad de adaptación.
La diversificación del tráfico se ha convertido en una prioridad, ya que muchos puertos han dependido históricamente de un solo tipo de actividad. En respuesta, la implementación de terminales multipropósito es esencial para mejorar la flexibilidad operativa y la rentabilidad, permitiendo la coexistencia de diferentes tipos de tráfico y optimizando el uso del espacio portuario.