El ingeniero mecánico Elis F. Stenman, en 1922, comenzó un proyecto inusual al construir una casa en Rockport, Massachusetts, utilizando más de 100.000 periódicos en sus paredes. Su objetivo inicial era experimentar con las propiedades aislantes del papel, un material considerado efímero, que normalmente se desechaba tras su lectura.
Stenman, originario de Cambridge, levantó primero una estructura de madera convencional con suelo y tejado. La singularidad del proyecto surgió cuando, al momento de completar las paredes, decidió incorporar periódicos en lugar de materiales tradicionales. Este experimento, que inicialmente parecía modesto, se transformó en una característica distintiva de la vivienda, que ha perdurado durante generaciones.
Para crear las paredes, el ingeniero apiló alrededor de 215 capas de papel, alcanzando un grosor aproximado de 2,5 centímetros. Utilizó un pegamento casero, principalmente de harina y agua, y, según relatos familiares, también incorporó pieles de manzana. Posteriormente, aplicó una capa de barniz para proteger el papel de la humedad, un paso crucial dado que Rockport es una localidad costera.
La combinación de papel compacto, el adhesivo casero, las múltiples capas protectoras y la estructura de madera convencional fueron determinantes para la durabilidad del experimento. Aunque el papel fue el elemento característico de la casa, la estructura de madera seguía siendo responsable de la integridad arquitectónica.
Más de un siglo después de su construcción, gran parte de los periódicos utilizados en la edificación todavía se encuentra en su lugar, destacando la capacidad de Stenman para innovar en la utilización de materiales reciclados en la construcción de viviendas.
Contexto: La casa de Elis F. Stenman es un ejemplo notable de la historia de la arquitectura sostenible y el reciclaje de materiales en Estados Unidos. Este tipo de iniciativas son cada vez más relevantes en el contexto actual de búsqueda de soluciones ecológicas en la construcción. La utilización de materiales reciclados, como el papel, se está explorando en diversos proyectos arquitectónicos modernos en España, donde se busca reducir el impacto ambiental de la construcción y fomentar la sostenibilidad.