Meta ha acordado restringir el uso de Instagram y Facebook a un máximo de dos horas diarias para menores de edad en Estados Unidos, una decisión que podría tener repercusiones globales. Este pacto busca establecer límites a la utilización de sus plataformas, así como a los algoritmos de la competencia, incluyendo TikTok y Google. La medida fue anunciada el 28 de agosto de 2026 y ha sido bien recibida por los inversores, quienes consideraban un mayor riesgo la posibilidad de un juicio prolongado que podría volver a llevar a Mark Zuckerberg ante los tribunales.
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, ha solicitado que Meta implemente compromisos similares en Europa, aunque sin la limitación temporal de diez años que incluye el acuerdo en Estados Unidos. Regnier enfatizó que cualquier compromiso ofrecido en Europa debe ser indefinido y estar en cumplimiento con la legislación vigente, la cual ya establece regulaciones sobre el diseño adictivo de las plataformas y su impacto en los menores. En julio, se reveló que las prácticas de Meta podrían estar violando estas normativas europeas.
A pesar de que el acuerdo limitará los ingresos potenciales de Meta en el mercado publicitario dirigido a menores, los analistas destacan que la compañía, que generó más de 200.000 millones de dólares en ingresos el año pasado, aún tiene un margen significativo para operar. Un estudio de Harvard estima que el mercado total de publicidad digital para menores en Estados Unidos asciende a 11.000 millones de dólares, con una parte considerable de esta cifra en manos de Meta. La empresa se ha comprometido a pagar 17.000 millones de dólares en multas, pero esto no representa un golpe financiero significativo en sus cuentas.
Los inversores han celebrado el acuerdo, que, aunque podría representar una reducción en las oportunidades de negocio a corto plazo, también permite a Meta evitar un escrutinio regulatorio más intenso en un contexto donde la inteligencia artificial y los recursos asociados están acumulando un poder sin precedentes. La decisión de Meta se produce en un entorno en el que el debate sobre la seguridad y el bienestar de los menores en las redes sociales está cobrando cada vez más importancia tanto en Estados Unidos como en Europa.
Contexto: La presión sobre las grandes tecnológicas ha aumentado, especialmente en relación con la protección de los menores en el entorno digital. A medida que las plataformas sociales se vuelven más omnipresentes, gobiernos y reguladores en diversas partes del mundo están buscando mecanismos para controlar su impacto. La legislación europea sobre el uso de datos y la publicidad dirigida ha llevado a múltiples discusiones sobre cómo garantizar que los menores estén protegidos en las plataformas digitales, un tema que sigue siendo prioritario a medida que la tecnología avanza rápidamente.