La OPA de Uber sobre Delivery Hero, que posee Glovo, implicará una separación del negocio español y de otros 13 mercados, creando una nueva empresa bajo la gestión del fondo SSW Partners. Este movimiento está condicionado a la aprobación del Gobierno español y debe ser respaldado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y la Junta de Inversiones Extranjeras antes de la escisión y el cierre de la operación.
Uber se ha asegurado de obtener el visto bueno de la autoridad de competencia mediante la venta del negocio de Glovo, ya que la fusión con Uber Eats resultaría en una participación casi monopolística en el sector de entrega de comida. Sin embargo, la autorización gubernamental presenta un desafío diferente. Las decisiones del escudo antiopa deben ser discutidas en el Consejo de Ministros, y a menudo el proceso implica negociaciones sobre inversiones y empleo, temas cruciales en el caso de Glovo.
Ayer, Delivery Hero divulgó sus resultados financieros y mantuvo su previsión de enfrentar pagos pendientes de multas, así como de Seguridad Social e IVA, que podrían variar entre 520 millones y 860 millones de euros debido a su gestión del negocio con repartidores autónomos. Esta cantidad representa más del 75% del total de sanciones que el grupo alemán podría recibir, que oscila entre 642 millones y 1.047 millones de euros en los 65 mercados donde opera.
Por otro lado, Uber Eats continúa utilizando repartidores autónomos a pesar de haberse comprometido a cumplir con la Ley Rider, con la meta de completar esta transición antes de finales de año. Este aspecto está bajo vigilancia, dado que la ley busca regular el estatus laboral de los repartidores.
En un movimiento paralelo, Google ha establecido una filial en España para su negocio de coches autónomos, Waymo, a la espera de la autorización de la DGT para operar robotaxis. Esta expansión de Waymo en el mercado español subraya el creciente interés en la movilidad autónoma y plantea preguntas sobre la regulación y la integración de estas tecnologías en las infraestructuras existentes.
Contexto: La OPA de Uber está sucediendo en un contexto donde el sector de entrega de comida está bajo un intenso escrutinio legal y regulatorio, especialmente en España, donde la Ley Rider ha modificado significativamente las condiciones laborales de los repartidores. Desde su implementación, las empresas de delivery han enfrentado desafíos en la adaptación a nuevas normativas y en la gestión de sus modelos de negocio. Además, la intención de Uber de invertir 2.000 millones de euros en Alemania hasta 2031 resalta su enfoque en cumplir con las exigencias gubernamentales para garantizar su operativa en Europa.