La situación de gobernanza en Indra se ha vuelto insostenible, llevando al Gobierno a actuar con urgencia. Ángel Escribano, presidente de la compañía tecnológica y de defensa, fue convocado a Moncloa para discutir su posible salida del cargo tras el conflicto de interés surgido de su vinculación con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).
El encuentro, solicitado por Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos del Gobierno, tuvo lugar el pasado miércoles y se centró en la crisis provocada por la fallida fusión entre Indra y EM&E, donde la Sepi posee un 28% de Indra y los hermanos Escribano controlan un 14,3%. Fuentes indican que la salida de Escribano es inminente, ya sea mediante su renuncia o a través de una votación en el consejo de administración.
En los días previos, Moncloa había contactado con consejeros independientes de Indra para asegurar su apoyo ante una posible votación. La relación entre el Gobierno y Escribano ha pasado de insinuaciones a exigencias claras, especialmente por parte de Sepi, que ha subrayado la necesidad de resolver el conflicto de interés relacionado con EM&E.