Tubos Reunidos ha informado a la CNMV que se encuentra en concurso de acreedores debido a "tensiones de tesorería" y la parálisis de su planta en Amurrio. La empresa, que acumula una deuda de 263 millones de euros, enfrenta una insolvencia inminente y ha estado trabajando en un plan de viabilidad para asegurar su continuidad y la de sus filiales.
El pasado lunes, sus acciones cayeron un 37,5%, alcanzando un valor de 0,14 euros por acción, lo que ya había anticipado la compañía la semana anterior. En 2025, Tubos Reunidos reportó pérdidas de 118 millones de euros, sumando a los números negativos de 2024.
El Gobierno vasco ha estado apoyando a la empresa en su búsqueda de un socio industrial, una tarea complicada dada su situación financiera. Además, se ha propuesto un expediente de regulación de empleo que afectará a 240 trabajadores, situación que ha generado protestas sindicales y paradas en varias plantas.