Indra ha alcanzado más de 20.000 millones de euros en pedidos, impulsados por contratos en el ámbito de la Defensa, y ha reportado un incremento del 28% en su beneficio. A pesar de este rendimiento positivo, las negociaciones para la fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) se encuentran en un punto muerto, un año después de que se expresara interés por parte de Indra.
La situación se ha complicado tras la dimisión de Ángel Escribano como presidente ejecutivo de Indra, lo que generó un conflicto de intereses que bloqueó la operación. La presión de Sepi, el principal accionista de Indra, fue determinante para su salida. Actualmente, con Ángel Simón como nuevo presidente y José Vicente de los Mozos al frente de la dirección, ya no existen impedimentos formales para retomar las conversaciones.
Las charlas entre ambas entidades se interrumpieron el 19 de marzo debido a la retirada de EM&E, que se sintió presionada por las maniobras de Moncloa. Sin embargo, de los Mozos ha dejado claro que está dispuesto a evaluar nuevamente la fusión si EM&E decide reiniciar el diálogo, lo que es considerado probable por diversas fuentes.