El nuevo director de Berkshire Hathaway ha asegurado a los accionistas que continuará con la estrategia de inversión del Oráculo de Omaha. Con un colchón de liquidez de 380.000 millones de dólares, la compañía se siente preparada para aprovechar las oportunidades que puedan surgir en los mercados.
El ejecutivo ha expresado su confianza en que se producirán "perturbaciones en los mercados", lo que podría crear ventanas de inversión favorables. La disciplina inversora que ha caracterizado a la empresa seguirá siendo una prioridad bajo su liderazgo.