Un reciente estudio publicado en la revista Food & Function ha revelado que la dieta mediterránea puede influir positivamente en la fertilidad femenina. La investigación, llevada a cabo por un equipo español, analizó muestras de 104 mujeres de entre 18 y 38 años diagnosticadas con infertilidad primaria y sometidas a tratamientos de inseminación artificial.
El análisis mostró que las mujeres que seguían una dieta mediterránea tenían un microbioma vaginal predominado por bacterias del género Lactobacillus, lo que se asocia con una mayor tasa de embarazos exitosos. En contraste, las que mantenían una alimentación deficiente presentaban una flora vaginal menos saludable, propensa a la proliferación de Gardnerella vaginalis, un patógeno vinculado a complicaciones en la implantación.
El estudio destaca la importancia de un conjunto de nutrientes específicos de esta dieta, que modulan el ecosistema bacteriano del cuerpo, contribuyendo así a un entorno más propicio para el embarazo. Este hallazgo subraya la relevancia de la microbiota vaginal en el éxito de los tratamientos de fertilidad.