El 82% de los viajeros en España prefiere utilizar el ferrocarril en lugar del avión, según datos de Renfe. Esta tendencia se ha visto favorecida por la liberalización del sector ferroviario y la intensa competencia de precios entre los operadores, lo que ha resultado en un aumento notable en la demanda de trenes.
Entre septiembre de 2022 y agosto de 2025, el corredor Madrid-Barcelona ha registrado un incremento de viajeros, pasando de 7,5 millones a 8,9 millones. Otros trayectos, como Madrid-Valencia y Madrid-Málaga, también han crecido significativamente, con aumentos del 20% y del 66% respectivamente. Estos datos incluyen a los usuarios de los nuevos operadores Ouigo e Iryo.
La duración del viaje ha sido un factor crucial en esta preferencia. Según Adrián Fernández, director de Sostenibilidad y Eficiencia Energética en Renfe, cuando el trayecto entre Madrid y Barcelona se redujo a dos horas y media, el interés por el tren creció del 15% al 83% entre los pasajeros.
Este cambio en la dinámica del transporte no solo beneficia a los viajeros, sino que también contribuye a la reducción de emisiones de CO₂, con un ahorro anual de 512.926 toneladas, lo que equivale a retirar aproximadamente 250.000 coches de las carreteras durante un año.