En 2025, Ibercaja reportó un beneficio neto de 346 millones de euros, lo que representa un incremento del 2,8% respecto al año anterior. Este aumento se atribuye a la actividad comercial y a una reducción en el impacto del nuevo impuesto a la banca, que pasó de 54 millones de euros en 2024 a 2,5 millones en 2025, ya que sin este gravamen, el beneficio habría disminuido en un 10,7%.
Los ingresos recurrentes de la entidad alcanzaron 1.266 millones de euros, un 2,7% menos que en 2024. El margen de intereses cayó un 7%, situándose en 630 millones de euros, aunque las comisiones crecieron un 6,6%, alcanzando 513 millones por productos de gestión de activos. A pesar de esto, los gastos operativos aumentaron un 8,5%, totalizando 706 millones, en parte debido a un plan de bajas incentivadas de 10 millones.
En términos de solvencia, la ratio de capital CET1 'fully loaded' se ubicó en 14,2%, mejorando en 89 puntos básicos respecto al año anterior. La actividad comercial también mostró signos positivos, con recursos de clientes en 80.743 millones de euros, un aumento del 6,6%, impulsado por el ahorro familiar y la captación de nuevos clientes.