La lucha de poder en Indra está generando incertidumbre en el mercado, a pesar de que la empresa reportó resultados financieros récord el año pasado, con ingresos y beneficios que superaron los 16.000 millones de euros. La situación se complica ante la presión del Gobierno, específicamente de Manuel de la Rocha, quien ha perdido confianza en Ángel Escribano, actual presidente ejecutivo de Indra.
Escribano, que posee el 14,3% de Indra y junto a su hermano controla el 50% de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), busca consolidar su liderazgo en la compañía. Sin embargo, enfrenta desafíos debido a su enfoque empresarial y a las tensiones con Moncloa, que podrían poner en peligro la operación entre Indra y EM&E.
Desde su nombramiento en enero de 2025, Escribano ha buscado transformar Indra, cerrando adquisiciones significativas y creando nuevas áreas de negocio en el sector de Defensa. Su ambición de agilidad y crecimiento contrasta con el estilo tradicionalmente más burocrático que ha caracterizado a la empresa.