El Gobierno de España ha decidido aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) en un 3,1%, lo que llevará su valor a 1.221 euros brutos al mes, distribuidos en 14 pagas. Esta medida se espera que genere ingresos adicionales para el Estado, que alcanzarán más de 311 millones de euros netos en 2026 por el incremento en cotizaciones a la Seguridad Social y otros organismos.
El aumento del SMI también conllevará un incremento en el gasto público, afectando subsidios e incentivos laborales, sobre todo en prestaciones no contributivas y el subsidio agrario. El Ministerio de Trabajo busca que las empresas no compensen el alza del SMI con complementos salariales, lo que ha suscitado críticas de la CEOE y desavenencias con el Ministerio de Economía.
Según cálculos del Ministerio de Trabajo, una subida del 1% en el SMI podría aportar 173,5 millones de euros adicionales a las arcas públicas. Aplicando esta regla al incremento del 3,1%, se estima que el Gobierno podría recaudar casi 538 millones de euros brutos en 2026 debido a la mayor recaudación por las bases de cotización más bajas, que aportarán 486 millones de euros.