En un contexto de creciente presión inflacionaria, el sindicato UGT ha solicitado al Gobierno de España que se lleve a cabo una revisión semestral del salario mínimo interprofesional (SMI). La inflación ha superado el 3% desde marzo de 2026 y alcanzó un 3,5% en julio, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, ha descartado por el momento una subida extraordinaria del SMI.
Las fuentes del ministerio han indicado que no se prevé una convocatoria extraordinaria del Diálogo Social para discutir un aumento del salario mínimo en la situación actual. Desde el Gobierno argumentan que la diferencia entre el índice de precios al consumo (IPC) real y el previsto no supera el 0,5%, lo que, según ellos, justifica la falta de una revisión en este momento.
UGT ha argumentado que la revisión del SMI es necesaria para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente de aquellos con menos recursos. A pesar de la negativa del Ministerio de Trabajo, el sindicato sigue insistiendo en la necesidad de negociar el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva para abordar estas preocupaciones.
El repunte de la inflación en julio, que marca el mes con el mayor aumento de precios en los últimos dos años, ha intensificado las solicitudes de UGT. En este sentido, el sindicato ha instado al Gobierno a activar una de las cláusulas del artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, que permite la revisión del SMI cada seis meses si los pronósticos de IPC fallan. La situación se complica aún más por la actual crisis provocada por la guerra en Irán, que ha afectado los pronósticos de precios.
El aumento del SMI, que podría incrementar los costes de las empresas en hasta 3.800 millones de euros, es un tema delicado en el que el Ministerio de Trabajo mantiene una postura cautelosa. A pesar de las presiones, la administración sostiene que el diferencial de IPC actual con el pactado es inferior al 0,5%, lo que refuerza su decisión de no proceder con una revisión del salario mínimo por el momento.
Contexto: La discusión sobre el SMI se enmarca en un periodo de tensiones económicas en España, donde la inflación ha sido un tema recurrente en el debate público. La UGT y CCOO han sido actores clave en la negociación de acuerdos laborales, buscando siempre mejorar las condiciones de los trabajadores. La situación actual refleja un clima económico inestable, donde la inflación y el poder adquisitivo son de suma importancia para el bienestar de los ciudadanos.