El avance en la esperanza de vida y el cambio demográfico son fenómenos que marcan la economía global. En 1917, el rey Jorge V del Reino Unido envió una tarjeta de felicitación a 24 británicos que cumplían 100 años. En la actualidad, este número ha crecido significativamente, con aproximadamente 7.000 personas alcanzando el siglo de vida cada año. Este cambio es un reflejo del envejecimiento de la población en Europa, donde la edad mediana ha aumentado de 39,6 años en 2005 a 44,9 en 2025, y se estima que superará los 51 años para el año 2100, según datos de Eurostat.
Este fenómeno no se limita a Europa, ya que el análisis "Dividendos demográficos" de Candriam señala que la población mundial de 60 años o más se duplicará para 2050. A medida que la población envejece, también lo hace su capacidad de gasto y su influencia en diversas industrias. Maria Vassalou, directora del Pictet Research Institute, advierte que esta transformación marca el final del dividendo demográfico, período en el que la población en edad laboral crecía en relación al total. Se anticipa que, hasta 2050, la tasa de dependencia aumentará en las principales economías, siendo Japón y China los más afectados.
Para el año 2080, se prevé que China cuente con más personas mayores de 65 años que ciudadanos con edades entre 15 y 65. Este cambio demográfico tendrá un impacto inmediato en las pautas de consumo. Tras los 74 años, las áreas de gasto más relevantes serán la vivienda, la salud y la alimentación. Esto incluye tanto el mantenimiento de la vivienda como los suministros, lo que repercute en la economía en su conjunto.
Según Vassalou, se estima que este grupo demográfico representará el 28% del consumo interno en Japón para 2050 y el 14% en Estados Unidos. Este amplio universo de servicios abarca sectores como el bienestar, la belleza, el cuidado personal, los viajes y el entretenimiento, así como la medicina preventiva y las residencias con asistencia.
El mercado global vinculado a la longevidad presenta un potencial de crecimiento anual del 9%. Algunas estimaciones específicas indican que el mercado global de audífonos pasará de aproximadamente 13.000 millones de dólares en 2023 a 34.000 millones en 2032, mientras que el sector de belleza y rejuvenecimiento alcanzará cerca de 93.000 millones en 2027.
Las grandes compañías de consumo están tomando posiciones en este creciente mercado. Nestlé, por ejemplo, está desarrollando líneas de nutrición dirigidas a personas mayores de 50 años. Por su parte, L'Oréal ha establecido alianzas con biotecnológicas para innovar en productos que atiendan las necesidades de este segmento poblacional.
Contexto: En los últimos años, el envejecimiento de la población se ha convertido en un tema crucial para las economías de muchos países, incluyendo España, donde la proporción de personas mayores está en aumento. Las instituciones y empresas deben adaptarse a este cambio demográfico para satisfacer las necesidades de una población que se espera que viva más y con mejor calidad de vida. El crecimiento del mercado de productos y servicios para mayores representa una oportunidad significativa para la economía española, que busca diversificar sus sectores industriales y mejorar la oferta para un público cada vez más numeroso y exigente.