Los sindicatos están ejerciendo presión para que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vuelva a aumentar el próximo año, argumentando que el ajuste debe considerar el notable aumento de precios. UGT ha solicitado al Gobierno que convoque de inmediato la mesa de diálogo social para revisar el salario mínimo que deben abonar los autónomos a sus empleados a partir de 2027.
En la actualidad, el SMI se establece en 1.221 euros brutos al mes, distribuidos en 14 pagas, habiendo experimentado un incremento del 3,1% en 2026. Cualquier nuevo ajuste en este salario impactará directamente en el suelo salarial que deben garantizar aquellas empresas que pagan el mínimo legal a sus trabajadores. La presión de la inflación también influye en estas negociaciones, ya que el IPC interanual alcanzó el 4,3% en agosto, un aumento de siete décimas en comparación con julio y el nivel más alto desde febrero de 2023.
UGT considera que la reciente evolución de los precios hace “inaplazable” un nuevo aumento del SMI. Por su parte, el Gobierno ha indicado que la evolución de los precios será un factor a considerar para determinar la cuantía del salario mínimo en 2027. Las empresas, por su parte, han recordado el impacto negativo que las subidas del SMI pueden tener sobre las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Desde 2018, el SMI ha visto un incremento significativo, pasando de 735 euros a los actuales 1.221 euros mensuales, lo que representa un aumento acumulado cercano al 66%. El incremento del SMI en 2026 fue de 37 euros más al mes, lo que se traduce en 518 euros adicionales al año por trabajador. Aún no se ha fijado una cifra oficial para 2027, y las negociaciones determinarán el nuevo importe, teniendo en cuenta varios factores establecidos en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores, como la evolución del IPC, la productividad y la situación económica.
El Real Decreto que estableció el SMI para 2026 recuerda que la cuantía se determina considerando conjuntamente estos factores, lo que añade complejidad a las negociaciones. La CEOE y Cepyme ya habían propuesto para 2026 un aumento máximo del 1,5%, que estaba por debajo del 3,1% finalmente aprobado sin consenso con la patronal. Los empresarios han expresado sus preocupaciones sobre cómo los aumentos del SMI afectan la viabilidad de las pymes.
Contexto: En los últimos años, el SMI en España ha sido objeto de numerosos debates y ajustes, impulsados por la necesidad de mejorar la situación económica de los trabajadores. Desde 2021, el Gobierno ha implementado varias subidas, reflejando un compromiso por elevar el poder adquisitivo frente a la inflación. Este tema es especialmente relevante en un contexto donde la inflación y el coste de vida han aumentado significativamente, afectando la economía de muchas familias en el país.