En el XIII Capital Mobility Summit, Daniel Calleja y Crespo, director de la Representación de la Comisión Europea en España, presentó una estrategia destinada a fortalecer el sector del automóvil europeo. Este sector es crucial, ya que emplea a más de 10,6 millones de personas y representa cerca del 4% del valor añadido de la Unión Europea. A nivel mundial, España ocupa el octavo puesto en producción de vehículos y el segundo en la UE.
A pesar de las dificultades económicas actuales, el sector automovilístico en España ha cerrado el año 2025 con un saldo laboral positivo, generando 22.800 nuevos empleos. El número total de trabajadores en el sector ha pasado de 231.700 en el primer trimestre a 241.200 al final del año. Sin embargo, el vicepresidente Séjourné ha señalado un preocupante triple declive que podría afectar a Europa: la disminución del volumen de producción, la pérdida de cuotas de mercado y la reducción del valor añadido del sector.
La competencia de China, que está creciendo rápidamente, plantea serios desafíos para la industria automovilística europea. Calleja y Crespo destacó otros problemas que enfrenta el sector, como la escasez de perfiles cualificados, la dificultad para atraer talento joven y la escasa representación femenina, que solo asciende al 17,6% del empleo total en el sector. Estos obstáculos son críticos para el futuro de la industria en Europa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha iniciado un diálogo estratégico con el sector del automóvil, que involucra a prácticamente todos los comisarios de la Unión Europea, abarcando áreas como relaciones exteriores, competencia, digitalización, clima, medio ambiente y transportes. Esta movilización subraya la relevancia del sector automovilístico en casi todas las actividades económicas europeas.
En respuesta a la erosión de la cuota de mercado provocada por la competencia internacional, la Comisión Europea presentó en marzo del año pasado la Ley de Aceleración Industrial. Esta ley busca implementar medidas que ayuden a revitalizar el sector y asegurar su competitividad en el contexto global.
Contexto: La industria automovilística ha sido un pilar fundamental de la economía española, contribuyendo significativamente al PIB y creando miles de empleos directos e indirectos. En los últimos años, la transformación hacia vehículos eléctricos y la digitalización del sector han requerido inversiones y adaptaciones significativas. Además, la incertidumbre provocada por la pandemia de COVID-19 y el conflicto en Ucrania han añadido presiones adicionales a un sector que ya enfrenta desafíos estructurales. Las iniciativas de la Comisión Europea, junto con políticas nacionales, son esenciales para garantizar la sostenibilidad y competitividad de esta industria en el futuro.