En España, la práctica de incluir un suplemento en la cuenta por "servicio" o "atención" en bares y restaurantes es considerada ilegal, a menos que exista una normativa autonómica que lo autorice. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha destacado que no es obligatorio que los clientes dejen propina, una costumbre que, aunque extendida, debe ser voluntaria.
De acuerdo con la OCU, muchos establecimientos sorprenden a los consumidores al añadir un coste extra que no corresponde a una propina genuina. La ley establece que el servicio debería estar incluido en el precio del producto, y cualquier suplemento debe ser claramente informado en un lugar visible. Esta situación ha generado numerosas controversias entre los clientes y los dueños de los locales.
La normativa autonómica, como la de la Comunidad de Madrid, exige que se proporcione información completa sobre los precios de los servicios y productos, indicando claramente cualquier diferencia en tarifas según la ubicación dentro del establecimiento. Esto busca garantizar la transparencia y proteger los derechos de los consumidores en el sector de la hostelería.