La reciente Orden de Cotización 2026, que entrará en vigor a finales de marzo, ha generado la necesidad de que muchas empresas revisen y, en algunos casos, rehagan sus nóminas para adaptarse a los nuevos criterios. Este ajuste es especialmente crítico para autónomos y pymes que deberán recalcular sus nóminas de marzo para evitar errores y recargos. La Seguridad Social ha anunciado que regularizará automáticamente las diferencias de enero y febrero, sin sanciones adicionales.
Bajo esta nueva normativa, no todas las empresas están obligadas a rehacer sus nóminas, sino aquellas cuyas bases de cotización no coincidan con los nuevos valores establecidos. Rocío Colás, abogada de UB Consultores, destacó que las empresas deben estar atentas para evitar diferencias en las cuotas ya abonadas. Si las nóminas no se ajustan correctamente, será necesario presentar de nuevo los seguros sociales.
El enfoque ahora está en la gestión de las nóminas de marzo, ya que la falta de adecuación puede resultar en recargos. Las empresas deben actuar con rapidez para cumplir con las nuevas exigencias y evitar complicaciones futuras.