El Ministerio de Trabajo ha decidido aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en un 3,1%, fijándolo en 1.221 euros brutos en 14 pagas a partir de enero de 2026. Este incremento, que se aprobará en un Consejo de Ministros programado para mediados de febrero, impactará directamente a aproximadamente medio millón de autónomos y pequeñas y medianas empresas (pymes).
A pesar de las peticiones de la patronal para implementar medidas fiscales que mitigaran los efectos de esta subida, el acuerdo se realizó sin su apoyo. Las organizaciones de autónomos y empresarios, como la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), denunciaron que sus propuestas no fueron consideradas en la mesa de diálogo social.
Adicionalmente, el nuevo acuerdo impide a las empresas absorber los complementos salariales que pagan a sus trabajadores para alcanzar el SMI, una práctica que había sido validada por el Tribunal Supremo en varias ocasiones. Esta medida, junto con la subida del SMI, generará un aumento considerable de costes para los empleadores, complicando aún más la situación de autónomos y pymes en el contexto actual.