En el año 2025, las indemnizaciones del seguro agrario ascendieron a 804 millones de euros, lo que representa un incremento del 15% respecto al año anterior. Esta cifra se sitúa como una de las más elevadas en los últimos 45 años, solo superada por los efectos de la sequía excepcional de 2023. Este aumento ha tenido un impacto directo en agricultores y ganaderos autónomos, quienes dependen de estas pólizas para mantener sus ingresos tras sufrir siniestros.
Los fenómenos meteorológicos, especialmente las tormentas, han causado daños significativos, concentrando más de 530 millones de euros en pérdidas por pedrisco, lluvias intensas y vientos, afectando a más de un millón de hectáreas. En total, se registraron 113.000 siniestros sobre un total de 1,46 millones de hectáreas, lo que refleja un récord en la contratación de este tipo de seguros.
La meteorología en 2025 se caracterizó por borrascas intensas desde marzo, con precipitaciones que triplicaron lo habitual, lo que agravó los daños en parcelas y caminos. Junio fue el mes más crítico, con más de 500.000 hectáreas afectadas, mientras que en agosto, el país experimentó una ola de calor que incrementó el estrés hídrico y propició incendios forestales, afectando aún más a las producciones agrícolas.