Más de 50.000 autónomos en España se han beneficiado de la Ley de Segunda Oportunidad, que ha permitido la cancelación de deudas a lo largo del último año, según el Observatorio de la Insolvencia Personal. Sin embargo, a pesar de esta exoneración, muchos de estos trabajadores continúan enfrentando dificultades para reactivar sus negocios.
La abogada Natalia Otero, CEO del bufete Fórmula Legal, destaca que el miedo a asumir riesgos sigue condicionando decisiones clave. Un ejemplo común es el de una clienta que, aun teniendo 15.000 € ahorrados, se mostraba reacia a contratar a un colaborador que podría ayudar a aumentar su facturación. Esta situación refleja una tendencia más amplia entre los autónomos, que, aunque jurídicamente limpios, operan con una mentalidad de quiebra inminente.
Otero señala que esta parálisis afecta la actividad económica de los pequeños negocios, llevando a la no aceptación de proyectos, la falta de contrataciones y una política de precios estancada. La experiencia de un cliente que rechazó un proyecto de 30.000 € por el temor a comprometerse con un contrato de seis meses ilustra cómo los recuerdos de crisis pasadas pueden nublar la lógica financiera, afectando gravemente la viabilidad empresarial.