La reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei fue aprobada en el Senado argentino con 42 votos a favor y 30 en contra. Este proyecto, que aún debe ser ratificado por la Cámara de Diputados, permite jornadas laborales de hasta 12 horas y extiende el periodo de prueba de los empleados a ocho meses, durante el cual pueden ser despedidos sin indemnización.
La sesión en el Senado se llevó a cabo el 12 de febrero de 2026 y estuvo marcada por intensas protestas frente al Congreso, que resultaron en seis heridos y más de 30 detenidos. La nueva normativa, presentada como una 'modernización laboral', incluye propuestas como el pago de salarios en moneda extranjera y restricciones al derecho de huelga.
El actual marco laboral en Argentina data de 1974 y esta reforma es considerada una de las prioridades del Gobierno. Para asegurar su aprobación, se realizaron 28 modificaciones al proyecto original y se hicieron concesiones a los sindicatos.