La Directiva UE 2023/970, que será efectiva el 7 de junio de 2026, introduce nuevas normativas sobre la transparencia salarial en el ámbito laboral europeo. Las organizaciones se enfrentan a la necesidad de revelar los sueldos de sus empleados y deben establecer un registro salarial que impida la opacidad en las remuneraciones. Esta normativa también prohíbe a los reclutadores preguntar a los candidatos sobre sus salarios anteriores y exige que el rango retributivo se indique en las ofertas de empleo.
Las empresas que no justifiquen una brecha salarial superior al 5% sin un acuerdo con los sindicatos podrán enfrentarse a sanciones de hasta 225.000 euros. Este cambio legislativo está diseñado para combatir la desigualdad y promover la equidad en las remuneraciones, lo que obligará a las empresas a revisar sus políticas de promoción y retribución.
Expertos como Yoann Artus, director general de Alan en España, advierten que la implementación de esta directiva transformará el mercado laboral en España, convirtiendo el cumplimiento normativo en una ventaja competitiva. La urgencia de adaptación es evidente, y muchos directivos reconocen que el tiempo para prepararse se está agotando.