En el debate sobre la Inteligencia Artificial (IA), se plantea si esta tecnología será más destructora que creadora de empleo. Investigadores del Banco Central Europeo (BCE) sugieren que, en la eurozona, la IA podría generar más puestos de trabajo en lugar de eliminarlos. Un análisis del BCE indica que las empresas que utilizan IA de manera intensiva tienen un 4% más de probabilidades de aumentar su plantilla a corto plazo.
A pesar de este optimismo, un estudio del Instituto Ifo de Alemania muestra que más de una cuarta parte de las empresas alemanas prevé recortes de empleo por la adopción de la IA en los próximos cinco años. Esta disparidad en las perspectivas se refleja en un contexto donde el 90% de las compañías europeas con más de 250 empleados ya utiliza IA, aunque solo un cuarto de ellas invierte en esta tecnología.
Los autores del estudio del BCE, Laura Lebastard y David Sondermann, afirman que tanto la adopción como la inversión en IA requieren personal adicional para su supervisión, lo que podría mitigar la preocupación sobre la pérdida de empleo. Así, la investigación aporta datos que podrían cambiar la narrativa sobre el impacto de la IA en el mercado laboral europeo.