La compañía Heineken ha anunciado su intención de reducir su plantilla en entre 5.000 y 6.000 empleos a nivel global, lo que representa aproximadamente un 7% de su fuerza laboral, en respuesta a la caída del consumo de cerveza. Esta medida forma parte de un plan de reestructuración diseñado para mejorar la productividad y la eficiencia de la empresa.
Durante el año 2025, Heineken reportó un beneficio neto de 1.885 millones de euros, un incremento del 92,7% en comparación con el año anterior, aunque esto se debe a condiciones excepcionales del 2024. Sin embargo, los ingresos netos de la firma cayeron un 3,6%, alcanzando 28.753 millones de euros, con un descenso del 3,3% en las ventas en Europa.
El impacto de la inflación y la moderación en el consumo de alcohol ha afectado gravemente al sector cervecero, especialmente en los canales de hostelería. Heineken también planea trasladar alrededor de 3.000 puestos a Heineken Business Services, con el objetivo de duplicar su escala y mejorar los servicios. Se espera que estas acciones generen un ahorro bruto anual de entre 400 y 500 millones de euros.