Endesa ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre un plan de salidas voluntarias que afectará a 230 empleados en España. Este anuncio se produjo el 30 de julio de 2026, y forma parte de un esfuerzo más amplio para transformar y optimizar el funcionamiento de la empresa, con un enfoque en la digitalización y la mejora de la eficiencia y competitividad.
El programa de prejubilaciones será voluntario y se llevará a cabo a lo largo de los próximos tres años. La compañía ha destacado que este proceso está alineado con las iniciativas que se han puesto en marcha en los últimos años y que están descritas en su plan estratégico hasta 2028.
Esta noticia se hizo pública solo dos días después de que Endesa presentara sus resultados semestrales. En la documentación divulgada en esa ocasión y en el encuentro con analistas no se mencionó esta medida, lo que ha generado ciertas expectativas en el mercado. Este anuncio implica el reconocimiento contable de una provisión, que se estima tendrá un impacto bruto no recurrente de aproximadamente 208 millones de euros en el ejercicio de 2026.
A pesar del impacto financiero, Endesa ha asegurado que esta decisión no afectará su política de remuneración a los accionistas. La medida llega en un momento crucial para la empresa, ya que Gianni Armani asumió el cargo de consejero delegado hace cuatro meses, en reemplazo de José Bogas, que ocupó el puesto desde 2014. Armani ha descrito su enfoque como “continuista”, manteniendo la dirección estratégica previamente establecida.
En noviembre, la compañía presentó un nuevo plan estratégico para el periodo 2026-2028, reemplazando el anterior que abarcaba hasta 2025. Uno de los objetivos clave de Armani es maximizar el dividendo para los accionistas, con un incremento previsto del 60%. Además, se ha comprometido a aumentar las inversiones en un 10%, alcanzando un total de 10.600 millones de euros, un récord para la empresa.
Contexto: Endesa, una de las principales empresas energéticas de España, ha estado adaptándose a cambios en el sector y a nuevas regulaciones que afectan su operativa. En este contexto, la digitalización y la sostenibilidad se han convertido en prioridades estratégicas. La compañía ha estado bajo la dirección de líderes que han impulsado transformaciones significativas para mejorar su competitividad y fortalecer su posición en el mercado energético español, especialmente en un momento en que la transición hacia energías más limpias es crítica. La implementación de este plan de salidas voluntarias es un paso más en su proceso de reestructuración y adaptación a las nuevas exigencias del mercado.