El sector de la construcción en España enfrenta un grave problema de absentismo, alcanzando un 6,2% de las horas trabajadas, lo que representa un incremento notable respecto a años anteriores. Según datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), cada empleado pierde anualmente 113 horas debido a esta situación, lo que equivale a cerca de tres semanas de trabajo.
El impacto económico del absentismo es significativo, con un coste estimado de 3.565 millones de euros para las empresas del sector, cifra que triplica la de 2018. Este gasto se divide en 633 millones en costes directos y 2.932 millones en costes indirectos relacionados con las horas no trabajadas. Las pequeñas y medianas empresas son las más afectadas por esta problemática.
Las incapacidades temporales, que representan el 72% de los casos, son la principal causa del aumento del absentismo, exacerbadas por la saturación del sistema sanitario público. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha instado a la Inspección a tomar medidas ante esta situación crítica.