La Universidad de Oviedo busca potenciar su papel como catalizador de innovación y desarrollo en la región a través de la transferencia de conocimiento. En una reciente entrevista, Susana Luque, vicerrectora de Transferencia y Relaciones con la Empresa, destacó la importancia de convertir la investigación académica en beneficios tangibles para la sociedad.
Luque, ingeniera química de formación, subrayó que su labor se centra en fomentar relaciones de confianza con el sector productivo, lo que representa un desafío continuo. Afirmó que la transferencia no es un proceso lineal, sino un ecosistema que abarca diversas actividades como la creación de spin-offs, patentes y colaboración con administraciones públicas.
La vicerrectora también enfatizó que el equipo de la Oficina de Transferencia de Conocimiento juega un papel crucial en este proceso, permitiendo un aprendizaje continuo y una visión más estratégica. La transferencia, según Luque, debe ser entendida como un conjunto de relaciones orientadas al impacto, donde cada disciplina y territorio aporta su propia perspectiva.