La economía de la eurozona logró crecer un 0,1% en el cuarto trimestre de 2022, evitando así una recesión técnica, según datos de Eurostat. La estabilidad del PIB en la Unión Europea en el mismo periodo contrasta con el crecimiento del 0,3% registrado en el trimestre anterior, reflejando una desaceleración económica en la región.
Las proyecciones de la Comisión Europea indican que el bloque ha eludido "por poco" la recesión, gracias a un mejor rendimiento económico al final de 2022, impulsado por la disminución de los precios energéticos y un aumento en la creación de empleo. A pesar de estas cifras, el crecimiento interanual se situó en 1,9% para la eurozona y 1,8% para la UE.
En términos de empleo, el número de personas empleadas creció un 0,4% en ambos territorios en el último trimestre de 2022, un ligero aumento respecto al 0,3% y 0,2% del trimestre anterior. Irlanda lideró el crecimiento económico con una expansión del 3,5%, seguida por Dinamarca y Chipre con 1,1%.
Sin embargo, se registraron caídas en varias economías, destacando Polonia con un descenso del -2,4% y Alemania y Finlandia con -0,2%. Estos datos reflejan un entorno económico complejo y cambiante en la región.