En 2025, el 25,7% de la población en España sigue enfrentando riesgo de pobreza o exclusión social, una cifra apenas inferior a la del año anterior. La situación de carencia material y social severa se ha reducido ligeramente del 8,3% al 8,1%, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE.
El ingreso medio por persona experimentó un incremento del 5,5% en 2024, alcanzando los 15.620 euros. A pesar de esta mejora en los ingresos, el impacto positivo de la macroeconomía no se ha reflejado en las condiciones de vida de los más desfavorecidos. Comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia presentan las tasas más altas de población en riesgo, mientras que País Vasco, Baleares y Navarra tienen las más bajas.
En cuanto a la situación de los hogares, un 36,4% no pudo hacer frente a gastos imprevistos, un aumento respecto al 35,8% del año anterior. Además, el 32,2% de la población no tiene capacidad para irse de vacaciones al menos una semana, lo que refleja una leve disminución en la calidad de vida de las familias españolas.