BlackRock ha decidido deshacerse de su participación del 11,4% en Naturgy, lo que podría generarle ingresos superiores a 2.900 millones de euros a través de una colocación acelerada en el mercado. La operación se llevará a cabo con la asistencia de J.P. Morgan y Goldman Sachs, aunque el monto final dependerá del momento de ejecución y el precio de la acción.
Este cambio en la estructura accionarial de Naturgy abre la posibilidad a que otros inversores tomen la posición de BlackRock. Se ha especulado que el fondo australiano IFM, que actualmente posee un 15% del capital, podría estar interesado en adquirir parte de estas acciones. Por otro lado, se descarta que CVC, que tiene un 18% de participación, busque aumentar su cuota.
La salida de BlackRock también tiene implicaciones para la empresa, ya que podría aumentar su 'free float', lo que facilitaría la negociación de sus acciones en el mercado. Además, con la completa venta de su participación, se elimina la incertidumbre sobre un posible 'overhang', lo que podría estabilizar el precio de las acciones de Naturgy.