A partir del 1 de junio, el IVA de la luz se restablecerá al 21% y el impuesto eléctrico al 5,1%, tras haber sido reducidos como parte de las medidas anticrisis. Esta decisión se produce en un contexto de creciente demanda eléctrica, justo antes del verano, lo que podría llevar a un aumento en los precios de la energía.
Hasta abril de este año, la recaudación fiscal en España ha alcanzado los 118.561 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 10,6% en comparación con el año anterior. Sin embargo, el Gobierno ha experimentado pérdidas de 113 millones de euros debido a las rebajas fiscales temporales implementadas en el sector energético.
La recuperación del IVA y del impuesto eléctrico encarecerá las facturas eléctricas en un 15% para los hogares en el mercado libre y un 10% en la tarifa regulada de gas. Aunque este aumento de impuestos llega en un momento crítico, el Gobierno mantiene su previsión de crecimiento del PIB, a pesar de estimar una pérdida de hasta 10.100 millones de euros debido a la guerra de Irán.