El IBEX 35 ha experimentado una caída significativa durante el primer trimestre, afectando a varios fondos de inversión en España. Este descenso ha llevado a una revisión de las estrategias de inversión de muchos gestores de fondos.
Desde enero hasta marzo, el índice bursátil español ha perdido un 7,5%, lo que ha repercutido negativamente en los rendimientos de los fondos de renta variable. El impacto ha sido más notable en aquellos fondos que se centran en pequeñas y medianas empresas, que han sufrido caídas superiores al 10%.
Las proyecciones para el segundo trimestre sugieren que la volatilidad podría continuar, impulsada por factores económicos tanto nacionales como internacionales. Las gestoras están reevaluando sus posiciones y buscando oportunidades en sectores menos afectados por la crisis actual.