El déficit de conservación de la red de carreteras en España supera los 13.000 millones de euros, afectando a una extensión de 165.000 kilómetros. La inversión necesaria para mantener adecuadamente esta infraestructura se estima en 5.000 millones de euros anuales, lo que ha llevado a una situación crítica en varios tramos, según la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX).
La falta de inversión sostenida desde 2009 ha contribuido al deterioro, que se ve agravado por fenómenos meteorológicos extremos. Federico Soria, presidente de ACEX, destacó que el asfalto comienza a degradarse antes de que aparezcan daños visibles, con el tráfico pesado y las condiciones climáticas como factores principales. Sin una adecuada reparación, las fisuras permitirán la acumulación de agua, lo que puede comprometer aún más la estructura de las carreteras.
El incremento en el déficit de conservación ha sido de casi 4.000 millones de euros en los últimos tres años, lo que resalta la urgencia de una planificación y ejecución de obras que contemple el entrenamiento de mano de obra y la disponibilidad de maquinaria adecuada. La situación exige una intervención a largo plazo, ya que los efectos de la falta de mantenimiento no se pueden revertir de manera inmediata.