El IBEX 35 español culminó el año 2025 con un notable incremento del 49,3%, marcando su mejor rendimiento desde 1993. Sin embargo, la confianza de los españoles en invertir en acciones sigue siendo escasa, con solo un 10% de la población dispuesta a exponer su patrimonio a la renta variable, según un análisis realizado por Norz Patrimonia.
En comparación, otros países europeos presentan una mayor disposición a invertir, como Suecia y Finlandia, donde el 22% y el 18,7% de la población invierten en bolsa, respectivamente. Fuera de Europa, Estados Unidos destaca con un 55% de participación en el mercado de valores, seguido de Australia con un 37%.
Los expertos, como Ramón Alfonso de Esade, sugieren que esta diferencia no responde a un problema de ingresos, sino a un déficit en el conocimiento financiero. La tradición de invertir en inmobiliaria ha prevalecido en España, creando una percepción de seguridad y rentabilidad que ha sido transmitida de generación en generación. En contraste, en otros países, la renta variable se ha integrado en los sistemas de ahorro para la jubilación, facilitando el acceso y reduciendo los costes de intermediación.