Las acciones de Grifols han experimentado una notable volatilidad, comenzando con un incremento del 7% antes de estabilizarse con un aumento del 0,8%. Este comportamiento sigue al anuncio de la empresa sobre su intención de sacar a bolsa su negocio de Bioharma en Estados Unidos.
La operación busca captar capital para apoyar las prioridades estratégicas de la compañía, que incluyen la reducción de la deuda y el fortalecimiento de su presencia en mercados clave. A pesar del repunte, las acciones de Grifols han acumulado una caída cercana al 16% en lo que va del año, arrastrando una tendencia bajista que comenzó en julio de 2022.
La filial de Bioharma se separará parcialmente de Grifols, manteniendo la empresa el control. Se espera que este movimiento le otorgue mayor autonomía operativa, al tiempo que busca captar hasta 3.800 millones de euros a partir de una posible colocación del 25% de su capital, frente a una deuda neta que asciende a 7.800 millones de euros. Según estimaciones de Banco Santander, el negocio podría alcanzar una valoración de aproximadamente 15.000 millones de euros.
Los analistas de Oddo BHF creen que, si se ejecuta adecuadamente, esta operación podría atraer a inversores estadounidenses y facilitar la reducción de la deuda. Sin embargo, Barclays advierte que la operación podría generar incertidumbre a corto plazo debido a dudas sobre el calendario y la estructura accionarial.