La ingeniería asturiana TSK ha iniciado su andadura en la Bolsa de Madrid con un precio de 5,05 euros por acción, alcanzando así una valoración total de 583 millones de euros. Esta cifra podría ascender a 605 millones de euros si se ejecuta la opción de sobreadjudicación de acciones. La empresa, fundada por la familia García Vallina, busca captar 150 millones de euros mediante una oferta pública de suscripción (OPS) que ha sido recibida con gran interés por parte de los inversores.
El CEO de TSK, Joaquín García Rico, destacó que el compromiso a largo plazo de la familia con la empresa ha sido un factor clave en la valoración positiva del mercado. La familia fundadora, que podría retener hasta el 60,3% de las acciones tras la salida a Bolsa, se mantiene unida un año después de este importante hito. Joaquín, junto a su hermana Beatriz García Rico, quien ocupa el cargo de CFO, liderará la gestión diaria de la compañía, mientras que su padre, Sabino García, asumirá la presidencia.
La operación ha tenido una sobresuscripción cuatro veces mayor a la cantidad de acciones ofrecidas, lo que refleja una fuerte demanda en el mercado. TSK ha señalado que su experiencia en campos como la transición energética y la modernización de infraestructuras ha despertado un notable interés entre los inversores.