Banco Santander acelerará su estrategia de banca privada en Estados Unidos, avanzando dos años su plan con la adquisición de Webster Bank. Se espera que la filial estadounidense alcance más de 250.000 millones de dólares en activos, lo que implicará un incremento en los requisitos de capital y liquidez, además de someterse a pruebas de estrés anuales.
La compra de Webster permitirá a Santander USA, actualmente con activos estimados en 175.000 millones de dólares, competir en un entorno más exigente, aunque también conllevará un mayor escrutinio regulatorio. Bajo las normativas vigentes, ambas entidades están clasificadas como instituciones de Categoría IV, con requisitos prudenciales menos estrictos.
Tras la finalización de la adquisición, se anticipa que Santander USA superará el umbral de los 250.000 millones de dólares de manera independiente, lo que podría modificar su categorización a Categoría III. En el cuarto trimestre de 2025, el promedio de activos de las operaciones combinadas de Santander en Estados Unidos ya habría superado este límite, generando así nuevas exigencias regulatorias.