En mayo, la inflación en la Eurozona alcanzó el 3,2%, un aumento respecto al 3% registrado en abril, marcando la mayor subida en 28 años. Este incremento se ha visto impulsado por el aumento de precios en países como Bulgaria, Lituania y Grecia, donde la inflación supera el 5%. La situación ha llevado al Banco Central Europeo (BCE) a considerar un aumento de los tipos de interés en su próxima reunión de política monetaria, programada para el 11 de junio.
El índice de precios al consumo (IPC) europeo ha experimentado cuatro meses consecutivos de crecimiento, sumando un total de 1,5 puntos en este periodo, lo que representa el nivel más alto desde septiembre de 2023. La energía sigue siendo el factor con el mayor aumento, con un 10,9% en comparación al mismo mes del año anterior, seguido de los servicios con un 3,5%.
Según Eurostat, el aumento en los precios de los servicios podría reflejar el encarecimiento relacionado con la Semana Santa o un posible contagio del aumento de los precios energéticos. La consultora británica Capital Economics ha advertido que, aunque se prevén sólo dos incrementos de tipos de 25 puntos básicos por parte del BCE este año, los riesgos parecen inclinarse hacia un aumento mayor de lo esperado.