La Fiscalía de Fráncfort ha llevado a cabo registros en las oficinas de Deutsche Bank como parte de una investigación por blanqueo de capitales. Estas acciones se producen un día antes de que el banco presente sus resultados anuales, que se esperaban positivos, liderados por su consejero delegado, Christian Sewing. Sin embargo, la atención se ha desviado hacia la investigación que implica a ejecutivos y empleados del banco.
Las autoridades están indagando en las relaciones comerciales del banco con empresas extranjeras, supuestamente vinculadas al multimillonario ruso Roman Abramovich, que han sido acusadas de ser utilizadas para el blanqueo de dinero. La investigación se centra en transacciones realizadas entre 2013 y 2018 y examina si el banco cumplió adecuadamente con los requisitos de informar sobre actividades sospechosas.
Deutsche Bank ha declarado que está cooperando con la fiscalía, aunque no ha ofrecido más detalles. Además, se ha registrado una instalación en Berlín como parte de la operación, que incluye la revisión de los controles de blanqueo de capitales del banco.