El auge de la inteligencia artificial (IA) ha llevado a una mayor reflexión sobre cuestiones éticas en Silicon Valley, un cambio que el reverendo Brendan McGuire ha notado en su labor como consejero espiritual en la parroquia católica de St. Simon en Los Altos, California. En los últimos años, ha recibido un número creciente de solicitudes de orientación moral por parte de ejecutivos y empleados de empresas como OpenAI, Google y Anthropic.
McGuire, de 60 años, ha estado en contacto con la élite tecnológica durante casi tres décadas, buscando que los líderes de la industria busquen más activamente la guía de la iglesia en sus innovaciones. Este momento de transformación ha provocado que se replanteen temas vitales, desde la vida y la muerte hasta el bien y el mal, en un contexto donde la tecnología avanza rápidamente.
El sacerdote ha comparado esta etapa con el descubrimiento del fuego, señalando que, aunque quizás no se trate de un redescubrimiento, sí están ante un cambio trascendental. La necesidad de abordar cuestiones éticas se vuelve esencial a medida que estos líderes tecnológicos se enfrentan a la responsabilidad de sus creaciones.