Desde hoy, Islamabad se convierte en el centro de atención internacional al albergar negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos. Este diálogo se produce tras más de 40 días de conflicto que han alterado el panorama geoeconómico global. Las partes involucradas se encuentran bajo una intensa vigilancia, con fuertes medidas de seguridad implementadas en la capital paquistaní.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, liderarán la delegación iraní, mientras que el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, representa a su país. Las negociaciones se llevarán a cabo en salas separadas, moderadas por el presidente pakistaní, Asif Ali Zardari.
Irán ha condicionado su participación a que se amplíe el alto el fuego en Líbano y a la liberación de activos bloqueados por parte de Israel y EE. UU. en las próximas horas. La situación en Líbano sigue siendo tensa, con bombardeos israelíes que han causado víctimas, mientras que Hezbollah ha lanzado ataques en el norte de Israel sin reportar fallecidos.
Los mercados de energía permanecen en un estado de expectación, con el precio del barril de petróleo Brent registrando una leve caída, a la espera de los resultados de las negociaciones que se desarrollarán durante el fin de semana.