El apoyo a Gabriel Rufián ha crecido notablemente en el último mes, convirtiéndose en una figura destacada dentro de la izquierda en España. Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el portavoz de Esquerra Republicana es considerado el preferido por el 9,1% de los españoles para asumir la presidencia del Gobierno.
A pesar de las tensiones internas en Podemos, donde su figura era vista como una amenaza electoral, la popularidad de Rufián ha superado a la de otros líderes de la izquierda transformadora. Aunque se intentó promover el liderazgo de Pablo Bustinduy tras la retirada de la vicepresidenta Yolanda Díaz, esta propuesta no logró consolidarse entre las bases del partido morado.