Un reciente hallazgo paleontológico en Bulgaria ha desafiado la teoría tradicional sobre el origen de la bipedalidad en los humanos. Un fémur fosilizado, catalogado como FM3549AZM6, encontrado en el yacimiento de Azmaka, sugiere que los ancestros de los humanos podrían haber comenzado a caminar sobre dos piernas en Europa, en lugar de en Africa.
El análisis del fémur indica características biomecánicas que sugieren una locomoción bípeda parcial, revelando un cuello del fémur inusualmente largo y puntos de inserción muscular que no se encuentran en primates totalmente arbóreos. Esto sugiere que el Graecopithecus podría haber pasado un tiempo considerable caminando erguido.
Este descubrimiento no es aislado, ya que en 2017 el mismo equipo de investigadores propuso que la divergencia entre humanos y chimpancés podría haberse producido en el mediterráneo oriental. Aquella hipótesis, basada en hallazgos en Grecia y Bulgaria, ahora se refuerza con la evidencia del fémur, que proporciona la prueba necesaria sobre la locomoción de estos ancestros.