La independencia judicial y la separación de poderes son principios fundamentales en el sistema legal español, respaldados por informes de instituciones como la Unión Europea y la OCDE. En España, la aplicación de estos principios ha tenido consecuencias significativas, como la condena del Partido Popular por corrupción, que derivó en la caída del gobierno de Mariano Rajoy.
Adicionalmente, la experiencia en los tribunales ha expuesto a figuras de alto perfil en el país, incluyendo a dos miembros de la familia real. Uno de ellos, Iñaki Urdangarin, fue sentenciado a prisión, lo que refleja la robustez del sistema judicial y su capacidad para actuar independientemente.