La reciente destitución de Emilio Viciana, consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, ha provocado una crisis interna significativa. La presidenta Isabel Díaz Ayuso tomó esta decisión el pasado lunes, lo que llevó a una rápida reacción en la asamblea del PP.
En menos de 24 horas tras el cese, tres diputados del PP presentaron su renuncia, y se produjeron cambios en dos altos cargos del Gobierno regional. Además, Antonio Castillo Algarra, considerado un asesor clave de Ayuso en el ámbito educativo, también dimitió. A pesar de no tener un despacho en la Puerta del Sol, Castillo había adquirido una notable influencia en el Ejecutivo madrileño.
Antes de su renuncia, Castillo dirigía el Ballet Español de la Comunidad de Madrid, una entidad creada específicamente para él por el Gobierno de Ayuso, que tenía su sede en los Teatros del Canal.