Según un informe de McKinsey, la distancia geopolítica del comercio entre países ha disminuido un 1,2% globalmente entre 2024 y 2025, superando la caída anual promedio de 0,9% registrada entre 2017 y 2024. Esta tendencia refleja un cambio significativo en las cadenas de suministro, donde las alianzas políticas están ganando peso sobre la lógica del mercado.
La economía ha sido históricamente influenciada por la política, desde la Liga de Delos en la antigua Grecia hasta la actualidad. En este contexto, el concepto de friendshoring ha cobrado relevancia, indicando que las relaciones políticas ahora pueden ser más determinantes que las relaciones comerciales convencionales.
Branko Milanovic, economista especializado en desigualdad, ha señalado que la globalización ha afectado negativamente la autoestima de los trabajadores en Occidente. Este fenómeno se suma a los cambios en el comercio internacional y las tensiones políticas que pueden afectar la dinámica económica global.