El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se presentó ayer en el Cercle d'Economia con un mensaje claro: no busca favores, en un contexto de creciente tensión política. Su propuesta de moción de censura contra Pedro Sánchez ha recibido una respuesta negativa de los independentistas catalanes, quienes le instaron a negociar directamente con Carles Puigdemont.
Durante su intervención, Feijóo adoptó un tono más duro, alejándose de la promesa de colaboración que había ofrecido en su primer encuentro como presidente del partido en junio de 2022. Esta vez, no mostró interés en los planteamientos de la burguesía local ni en la posibilidad de acuerdos de Estado, destacando la falta de reconocimiento hacia la ley de amnistía y rechazando la propuesta de financiación autonómica presentada por el gobierno.
A pesar de las bajas expectativas entre los asistentes, el auditorio recordó con desconfianza las experiencias de reuniones anteriores. El encuentro terminó sin avances concretos, dejando claro que cualquier alternativa a la destitución de Sánchez no sería considerada en el corto plazo.